De la tierra a Titán. (II)

La vida de Alejandro Caridad supuso el comienzo de una larga historia. En 1901, a la edad de 26 años, envío una carta al nuevo presidente de los EE.UU. Theodore Roosevelt. En ella, explicaba de manera breve y concisa, la necesidad de una entrevista personal. Adjunta a esta: la clave de todo lo que sucedería.

Theodore Roosevelt y Alejandro Caridad se entrevistaron en varias ocasiones. Tenían visiones opuestas del mundo en que vivían, pero compartían una misma misión, la carga que esta suponia y la necesidad de llevarla a buen termino.

Con los años, se forjó una extraña amistad, una amistad surgida de la necesidad y el respeto. Y Roosevelt, resolvió que la única manera de ayudar a su amigo, era compartir su carga, no sería él personalmente quién le tendiera esa mano, sería la presidencia de los EE.UU, fuera quién fuera la persona que ostentara aquel honor.

Una carpeta con el nombre de Alejandro Caridad, era siempre, el primer documento secreto que conocía un nuevo presidente de los EE.UU. tras jurar el cargo.

El 21 de Enero de 1961, en el despacho oval, esta era la carpeta que J.F. Kennedy acababa de dejar sobre la mesa.

Su volumen había aumentado considerablemente desde los tiempos de Roosevelt y Alejandro, el proyecto se encontraba muy avanzado, y la inmensa carga que suponía la verdad que encerraba, era compartida por la mayoría de líderes mundiales, aunque la mayoría de ellos no presidieran ningún país. La altura de miras era imprescindible en aquellas circustancias.

Kennedy, se reunió con ellos, visitó las instalaciones y conoció a los primeros viajeros del espacio. En aquel lugar, en las mismisimas entrañas de Siberia, la humanidad se preparaba para lo desconocido.

  • Señor presidente, ¿El viaje a luna…? – Nikita Kruschov, dejó las palabras en el aire.
  • No se preocupe, señor primer secretario, lo adelantaremos, estamos preparados, y ustedes…
  • No lo dude, señor presidente.

En aquel lugar donde no se permitía vestir de uniforme, y solo se podía entrar si se era poseedor de una mente abierta y sin prejuicios, en aquel lugar donde la poderosa Unión Sovietica había renunciado a ganar una carrera que llenaba portadas de periódicos, la humanidad se jugaba su futuro, perdurar, sobrevivir más allá de la tierra…

A la salida del hangar secreto, los dos presidentes estrecharon sus manos, no fue un formalismo, sino más bien la despedida de dos amigos que deberían guardar un secreto, el resto de sus vidas. En la mirada de aquellos hombres, el reconocimiento implícito a la labor, de aquellos que los habían precedido, y el recuerdo de aquel que lo hizo posible…

El 4 de Mayo de 1965 una nave despegó desde Florida, rumbo a la luna: El Apolo 11. Mientras, a medio mundo de distancia, desde Siberia despegó otra nave rumbo a las estrellas, más allá de los límites del universo que el hombre conocía: La Alejandro Caridad, emprendió su viaje hacia Titán.

 

 

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De la Tierra a Titán. (I)

Los universos paralelos, es un concepto amplio y complejo, pero se puede explicar con una idea sencilla. Observa a tu alrededor, contempla todo aquello que conoces, todo aquello que la ciencia ha demostrado, mira al cielo y deja que la luz de las estrellas llegue hasta ti. Respira. Cierra los ojos e imagina cada pequeña variación en todos y cada uno de esos elementos. Respira. Añade todo aquello que desconocemos y que apenas podemos llegar a imaginar que ni tan siquiera existe, y todas sus posibles variaciones…

Abre los ojos. Bienvenido al Multiverso…

Las primeras naves despegaron de la tierra en 1965, cada una de ellas llevaba más de 15.000 almas abordo. Desde entonces, han transcurrido más de dos mil años.

Casi toda la historia se encuentra en los archivos de Titán, casi toda, porque como ocurre la mayoría de las veces, la historia se cuenta desde un único punto de vista.

En las escuelas cuentan a los niños, que el presidente de EE.UU, J.F. Kennedy, fue el gran héroe que logró salvaguardar el futuro de la humanidad. Sería injusto quitarle mérito, pero sería igual de injusto dárselo por completo. Sin duda, en esta historia hay personajes fundamentales, pero muchos de ellos continuan siendo ánonimos. Es hora de colocarles en el lugar que merecen. También es hora de contar la historia desde otro punto de vista y sobre todo desde el principio.

En 1875, partió un barco desde el puerto de Cádiz rumbo al nuevo mundo, a bordo viajaba un joven llamado Alejandro Caridad, nacido en Lorca y criado por media Andalucia a lo largo de casi 16 años, todo el tiempo con el hatillo a cuestas.

Al embarcar, Alejandro no llevaba consigo más que unas pocas pesetas, escondidas entre los remiendos de su ropa, en pequeños paquetes de 10 a 15 céntimos y una vieja caja metálica que su abuela le entregó en su lecho de muerte, justo antes de dejarlo solo en el mundo. Y En su interior, algo que lo cambiaría todo…

La vida de Alejandro Caridad, fue solo un principio. Un principio que nos llevará algún tiempo contar. Pero los archivos de Titán guardan más secretos…

El blog de Dee.

La mayoría de los escritores temen al folio en blanco. Al bloqueo creativo. Dee nunca tuvo este problema. Las ideas se agolpaban en su mente, y pugnaban por salir. Desde que fue capaz de hacerlo había escrito. Casi todo lo que le sucedía, veía, sentia…, era susceptible de pasar por el tamiz de aquella parte de su cerebro que lo transformaba, y lo convertia en una nueva historia.

Tenía cierta habilidad a la hora de ejecutar estas ideas, cierto estilo, una forma distinta de escribir. La adquirió leyendo, leyendo todo lo que caía en sus manos, sin importar su supuesta calidad inicial. Los libros despertaron su imaginación, y su imaginación despertó al escritor que llevaba dentro. Sus problemas se limitaban a la parte técnica, Dee sabía que la única solución a sus limitaciones era seguir escribiendo. Aprender. La necesidad de hacerlo hizo el resto.

Escribir no solo era un placer, sino una terapía y una forma de evasión. Se convirtió en la tarea que más le gustaba realizar, la que menos le costaba afrontar, y finalmente, en una autentica pasión.

El siguiente paso era lógico, compartirlo. Siempre quiso ser contador de historias, y fue en lo que se convirtió. El blog surgió de forma accidental, pero fue determinante. Nada le pudo hacer prever el impacto que supondría, para los demás y para él mismo.

Lo comenzó una noche cualquiera, sin ningún tipo de idea preconcebida.

Ahora nosotros tenemos acceso completo, al mundo imaginario de Dee…

Dee.

Cuando conocí a Dee, acababa de regresar a HomeVillage procedente de la gran ciudad. Me pareció un joven tímido, rondando los treinta y pocos, con cara aniñada de ojos azules y profundos. No podía sospechar todo lo que llegaría a sorprenderme.

Pronto empezó a robarme algunas de las características que más me llaman la atención en un buen personaje. Simplemente, se las apropió. Algunas bastante íntimas, otras algo más manidas, pero no por ello menos interesantes.

Se presentó como un joven escritor, de cierta fama, que se había dado a conocer a Titán mediante un pequeño blog de entradas cortas, pero muy directas. Me contó, no sin cierto rubor, que todo empezó por casualidad. El blog le permitía tener una copia de seguridad de sus textos, un modo de no perderlos, si el ordenador decidía jugar al famoso “System failure”. Era cómodo, gratuito y siempre online. También era un buen lugar para probar técnicas de escritura, poner a prueba su escaso talento narrativo y mejorar su forma de puntuar los textos, mientras buscaba un nuevo trabajo en algún periódico o revista, que pagara algo mejor sus colaboraciones. Pero se le fue de las manos.

No era una queja, ya que aquel pequeño sitio de la web, se convirtió en su trabajo. Logró y superó sus objetivos, y una importante editorial digital le contactó para editar su primera novela.

Los ingresos de Dee, no eran nada despreciables, sus entradas recibían más visitas de las que jamás llego a soñar y eso le proporcionaba una calidad de vida por encima de la media. La novela “En mis pesadillas” lo hizo subir varios niveles. Su fama en la red, era ridículamente alta y todo lo que Dee publicaba era difundido, al instante, a cada ordenador o dispositivo móvil de Titán. De una u otra forma, uno de cada cinco habitantes del planeta leían a Dee, casi a diario.

Todo llegó demasiado rápido. Y la novela le había dejado prácticamente exhausto, demasiado intensa, demasiado personal, demasiados miedos revividos, demasiadas concesiones involuntarias. Demasiadas pesadillas olvidadas, traídas de vuelta.

Eso fue lo que le hizo volver a casa. Y lo que nos permitirá adentrarnos en el Blog de Dee y algunos de sus secretos.

La faceta de escritor me sorprendió, aunque encajaba muy bien con su aspecto y su extraño sentido del humor. Pero lo más inquietante fue descubrir su concepción del mundo, de la vida, del amor, de las relaciones personales y su distancia respecto a ellas, como sino le afectaran, aunque en realidad: le arrasaban. Era una distancia medida, no las negaba, ni las rehuía, simplemente las adaptaba para poder soportarlas. Eran también el motor de su particular forma de contar historias, pero una cosa era el trabajo y otra la vida real. Sus aristas eran diversas, complejas y a la vez, tal y como diría el propio Dee, le hacían transparente, solo había que saber mirar desde la distancia apropiada.

Esta faceta suya fue mucho más difícil de encajar, el puzzle no sólo era inmenso, sino que además, sus piezas eran de un tamaño minúsculo.

 Dee me contó muchas más cosas interesantes y lo sigue haciendo, aunque de vez en cuando, se toma su tiempo. Aún así me entregó una llave. Una llave digital, que abría su primera puerta: su blog.

Sabía lo que haría con ella y no le pareció mala idea, que todas las historias que alguna vez estuvieron solo en su cabeza, tuvieran una nueva vida en vuestras manos.

El resto de los secretos de Dee, las pesadillas que lo atormentan, y los misterios que encontrará en HomeVillage, tendremos que descubrirlos más adelante.

El viaje continua. ¿Me acompañas?

Te espero.

Saludos desde Titán.

El inicio del viaje.

Titán es un planeta vivo. Ahora lo es. Comenzó siendo algo menos que una idea. Era un deseo, un anhelo, pero no tenía forma, ni color, ni lunas…

En un momento indeterminado, se produjo un big bang, uno nuevo, fue silencioso y tranquilo, imperceptible. Pero se produjo, y el universo comenzó a expandirse. Ignoro cuales son las constantes físicas, ni las leyes a las que está sujeto en su expansión, desconozco su tamaño y su forma. Pero sé que se expande, lo noto. Y ahora se encuentra en plena ebullición. Se expande y se expande sin parar, sin control. Exacto, no tengo el control y esa es la mejor parte…

Me descubrí observando esta repentina explosión de energía, de hecho, percibí que era el único espectador de este increíble espectáculo. Bolas de polvo estelar girando a velocidades increíbles, irreales, colisionando entre sí y formando un nuevo cosmos. Entonces vi las puertas, descubrí el punto {0,0,0,0} y de nuevo, todo cambió…

Siete lunas aparecieron girando alrededor de una esfera de colores. El azul, el verde  y el ocre predominaban sobre los demás, salvo en los polos, cubiertos de blanco, su forma recordaba a los dedos de dos gigantescas manos queriendo entrelazarse…

La luna más pequeña, comenzó a girar sobre otra más grande que estaba a escasa distancia, y en mi mente se formó una imagen, pequeña, pero poderosa, por primera vez vi Titán y sus siete lunas, tal y como son hoy.

Una vez descubierto, dejé que este nuevo cosmos continuara su misterioso rumbo y decidí quedarme en Titán, al menos de momento.

Llegué a su superficie y abrí los ojos. No lo voy a negar, me impresionó y me intimidó, aún lo hace, pero sin duda eso es lo más hermoso.

Titán comenzó a revelarme parte de sus secretos y yo supe, que simplemente tenía que escribirlos.

Tenía que dejar de ser el único espectador. Por que los secretos apenas revelados de Titán, van mucho más allá de lo que un único observador puede abarcar. Titán os necesita y tarde o temprano, es posible, que vosotros necesitéis a Titán…

¿Queréis acompañarme en este viaje? ¿Queréis descubrir los secretos de Titán? ¿Conocer a Dee?…

Entonces, el viaje sólo acaba de empezar… Bienvenidos.

Una última cosa…

Indice de secretos:

  1. Los dioses de Titán.
  2. Los archivos perdidos de Titán.
  3. El blog de Dee.
  4. El hombre que venció al tiempo.
  5. HomeVillage.
  6. Las siete lunas de Titán.

¿Intrigado? Yo también.

Te espero, próximamente.

Saludos desde Titán.